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martes, 12 de agosto de 2014

Su boca y "esas" metidas de pata

No. No lo haga. No subestime nunca el poder de sus palabras. Su boca es como una caja mágica, puede sacar bellos conejos o sapos y culebras. 


Si tuviéramos conciencia del poder que tienen las usaríamos menos ligeramente, y mucho más estratégicamente. 

Las palabras tienen un tremendo poder creativo. Hay palabras que me han cambiado la vida, algunas me han inspirado, otras me han enamorado, otras me han retado, con otras he aprendido, con otras he fracasado rotundamente.  

Las palabras dan vida a sueños, convocan a causas, renuevan las esperanzas e influyen su estado de ánimo.

Una buena técnica para repensar lo que se dice es recordar la máxima que reza, "que de la abundancia del corazón habla la boca", es decir, que cada cosa que usted dice, como una radiografía, revela quién es usted verdaderamente. 


Hay algunas palabras que debemos evitar, no solo para que no nos descubran, sino porque son un síntoma de una enfermedad mayor, que debemos evitar que contagie a otros y de la que debemos sanarnos. 

Veamos algunos ejemplos: 

Las que amargan: uy! esas que cuesta tragar, y que generan muecas cuando se escuchan, que reflejan amargura, frustración y enojo. Son totalmente innecesarias, y luego de que se dicen dejan mal sabor de boca, no solo en quienes las pronuncian, sino también en quienes las escuchan. Son el fruto de la envidia, de la inconformidad que siente quién las dice, inconformidad consigo mismo y con casi todo lo que le rodea. No son productivas estas palabras.

Las quejumbrosas: Que cansado escuchar la queja constante. Esas bocas que solo reflejan una total inconformidad con todo. Nada les satisface, nada les complace, nada es digno de elogio. Esas palabras tienen un poder particular: alejan a la gente, nadie quiere escuchar la queja constante. Una obscura existencia muestran esas palabras, incapaz de apreciar la luz. Quienes no son capaces de tener contentamiento en su vida pasaran constantemente en estados de frustración y no estarán nunca ni cerca de experimentar paz interior. 

Las soberbias: Prepotencia, ostentación, magnificencia, burla, choteo, descalificación. Estas palabras reflejan serios problemas de autoestima y una gran pobreza de espíritu. Por lo general los hechos del dueño de la boca que las pronuncia están lejos de la grandilocuencia con que las pronuncia. Por lo general las personas que si tienen cosas de las cuáles verdaderamente se puede presumir se distinguen por palabras llenas de humildad. El caso de Keylor Navas, hoy jugador del Real Madrid y el de nuestro astronauta costarricense, el primero latinoamericano y quién desarrolla hoy el motor de plasma, Franklin Chang. Da gusto escucharlos. Creo que quién ha alcanzado algo verdaderamente grande se da cuenta que cada vez sabe menos, por lo que conviene la humildad antes que la vergüenza de presumir de algo tan frágil y cambiante como el conocimiento o la fama. 
Publicado por Crhoy.com  

Las soeces: Un corazón contaminado. Lleno de vulgaridad. Quizás no sea culpa de la persona que las usa, quizás fue el entorno en que creció, tampoco tiene que ver necesariamente con su coeficiente intelectual, es que de eso se llenó y de eso habla. Y no sabe discriminar su uso.  Pero que son chocantes, son chocantes. Este es el típico chiste de contenido sexual demasiado explícito, u otras, más populares pero que no en todos los lugares suenan bien como un "mae", un madrazo, y muchas más que no quiero usar. 

Las inoportunas: Esas que se dicen en el lugar inadecuado y en el momento inadecuado. A todos nos ha pasado alguna vez, o muchas veces. No nos hagamos los inocentes. Estas traen usualmente muchos problemas, incomodidades, rechazo. Reflejan la necesidad que tenemos de desarrollar nuestra inteligencia emocional. Particularmente la empatía. 

¿Cómo está hablando? ¿Qué mensaje están dando sus palabras, además del que usted cree? Escúchese hablar. No para drogarse de si mismo y satisfacer su vanidad, sino para evaluarse y darle un uso estratégico a sus palabras y sacar el máximo provecho al poder creativo e inspirador que tienen. 









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